Star Wars: Rogue One fue un éxito de taquilla, y la carrera de su actriz principal -Felicity Jones- va en alza interpretando a la heroína Jyn Erso. Incluso se aprecia a la película por tener una gran cantidad de personajes diversos en términos raciales pero lo cual lamentablemente, sólo corresponde a los hombres.

Es ahí donde surge la pregunta, ¿y la diversidad de raza-lenguaje con sus personajes femeninos? Tenemos en la trilogía original a la princesa Leia Organa y Mon Mothma, ambas blancas con cabello castaño. Al igual que en las precuelas ese color está en la senadora Padmé Amidala y en The Force Awakens con Rey, y la Capitana Phasma que si bien no la hemos visto en la película sabemos que su actriz (Gwendoline Christie) es rubia. Por otro lado, eligieron a Lupita Nyong’o (actriz keniata mexicana ganadora del Oscar) para encarnar a Maz Kanata, un personaje completo hecho por CGI.

No hay mujeres de color de gran relevancia o protagonismo en las películas de Star Wars. Si las hay son extras con algunos minutos de pantalla. A diferencia de los otros productos que tiene la misma marca con series de televisión animada como The Clone Wars, Star Wars Rebels y algunos comics del viejo y nuevo canon.  

Esta gran falla se vuelve a reafirmar cuando Jyn Erso, la única mujer en una rebelión en Rogue One es blanca, castaña y ojos claros. Para volver a armar polémicas con el casting de Emilia Clarke como un personaje femenino principal en la película spin off que se planea hacer sobre Han Solo. ¿En serio esa es la única especie de mujer que puede existir en esa galaxia muy, muy lejana?

El problema con el inherente racismo y la poca representatividad toma otras aristas como el whitewashing -donde se prioriza a las actrices y los actores caucásicos en castings y premiaciones. Un ejemplo de esto es Ghost In The Shell, la película que se estrenará el próximo año que está basada en el manga japonés donde Scarlett Johansson toma el rol de la robot Major Motoko Kusanagi que por lógica debiese ser asiática.

Para quienes aman la serie Supergirl, lamento decirles que también encontramos un problema en términos raciales. Los productores de la serie quisieron hacer un avance al cambiar la raza de un personaje blanco a uno de color -como The Flash al elegir a Candice Patton para ser Iris West-Allen- con la detective Maggie Sawyer haciéndola latinoamericana. El problema es que eligieron a la actriz Floriana Lima para el rol, que por su nombre y su piel morena pasa perfectamente por el “prototipo” que Hollywood tiene sobre las mujeres latinoamericanas. Pero Lima, según sus datos en IMDB , es de ascendencia italiana designada para ser un personaje definido como latina del mismo modo en que eligen a Penélope Cruz, actriz española, para cumplir roles similares por ser morena e hispano parlante.

La crítica con la poca representación de mujeres de color va mucho más allá de si presentar o no a mujeres afrodescendientes como líderes/protagonistas de grandes franquicias. También hay que considerar que dentro del tópico Women of Color incluye mujeres asiáticas, del medio oriente, latinas, indígenas, etc.  Uno de los ejemplos es en Avengers: Age of Ultron con la Bruja Escarlata (Wanda Maximoff) y su hermano con actores que son completamente blancos. Originalmente Wanda y Pietro son dos mutantes romaní y judíos, pero en la película -no hay excusa el drama de derechos de los personajes Marvel/Fox- son blancos, originarios de un país inventado con acento inventado que se ofrecen a trabajar con Hydra, una organización nazi, para darle sus “poderes”. Y de eso, ya van unos dos o tres años.

En el momento del casting de Elizabeth Olsen para ser la Bruja Escarlata, una comentarista del sitio The Mary Sue hizo sus descargos:

Estamos básicamente pegados con el nombre de un personaje que no tiene ninguna semejanza con el comic. Ella no es romaní, ella no es judía. Ella no es mutante. Ella es otro personaje original de Joss Whedon.

También sucedió en adaptaciones del libros, como en The Hunger Games de Suzanne Collins, Katniss Everdeen es una mujer de color. Ella es descrita como una chica que cumple con las características clásicas de la gente del distrito 12 que trabaja en minerías, con los ojos grises, cabello oscuro peinado en una trenza y de piel en tono olivo. Pero para el casting, la elegida para darle vida a la heroína de la rebelión en las cuatro películas fue Jennifer Lawrence. Blanca, rubia y que cada día está más lejos de lo que alguna vez se llegó a apreciar de su interpretación como la revolucionaria Katniss.

Con la elección de mujeres blancas en roles mayoritarios o protagónicos en el mundo Hollywood sólo reafirma el racismo y la supremacía casi colonialista que está resurgiendo nuevamente con más fuerza. Y en temas de fuerza, Star Wars lo tiene bastante claro.