Review | Sobre obtener lo que quieres, amor y más en Here’s the plan

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“But he did not understand the price. Mortals never do. They only see the prize, their heart’s desire, their dream… But the price of getting what you want, is getting what you once wanted”. The Sandman.

Al fin pude ver Here’s the plan, el corto escrito y dirigido por Fernanda Frick.

Vengo saliendo de una salita pequeña en la Casa de los Diez como parte de Cohete Lunar (una gran iniciativa que une a muchos ilustradores y artistas). Fer hizo una pequeña introducción y luego directo al mundo que creó.

La historia arranca con una pareja que acaba de casarse y comienza a planear nuevamente el futuro hacia un gran sueño: crear una panadería, mientras siguen amándose y siendo felices.

Pero, ¿qué ocurre? El corto logra en unos minutos mostrarnos la verdadera cara de ser “adultos” y comenzar a lidiar con cosas tan aburridas pero reales como el dinero y el trabajo.

Es tan real que hay cosas que queremos pero finalmente nunca logramos cumplir, culpamos a la vida de que nos impide hacer lo que queremos cuando en realidad a veces sólo se trata de nosotros. O aún peor, no sabemos diferenciar lo que queremos, con lo que necesitamos o nos hace felices.

La historia tiene un gran trabajo tanto de creación de personajes, con un personaje femenino central que tiene determinación y al mismo tiempo duda. Me gusta mucho esa mezcla tan cercana de sentirnos poderosas pero también vulnerables (y quizás por lo mismo, una se expone mucho cuando hace lo quiere o cuando es la que toma decisiones).

Y aunque es una historia de amor, logra algo que muy pocas películas incluso con más tiempo no pueden hacer: hablarnos de amor como ese sentimiento en el que estás con alguien no porque lo necesitas en el sentido estereotípico de “necesitar un hombre” sino más bien, porque te sientes TÚ al estar con esa persona, porque te empujan a luchar por lo que sueñas y aún más, te apoyan en el camino que has tomado, llevándote a una mejor versión de ti misma.  Porque honestamente te hacen felices, y creo que eso es lo principal para lo que estamos vivos.

Es tan refrescante y motivador volver a estas historias que hacen falta en la actualidad, historias hermosas, conmovedoras, simples pero que al mismo tiempo -y aunque suene cliché- nos hablan directo al corazón o a eso que nos toca una fibra que no le prestamos tanta atención (habían muchas personas sollozando en la sala, lo sentías y aún más te emocionabas).

Ojalá que más personas puedan verlo y también podamos recordar más nuestros sueños y no dejarlos de lado. Hay tanto que a veces una soñaba hacer cuando niña y luego olvidamos. Hay que retomar -o continuar- lo que sea que nos apasione.