Quería hacer un film para que la gente que nunca ha visto una película basada en comics vea algo fuera de lugar, dijo Hugh Jackman en la conferencia de prensa del Festival de Cine de Berlín donde Logan fue estrenada por primera vez y aclamada por la crítica. Y así fue, casualmente en esta película tienes personajes con súper poderes. Se alimenta del género del western en la que Jackman trabajó al lado del director James Mangold hace más de dos años.

Logan presenta al mutante de garras de adamantium más debilitado y enfermo, que trabaja como conductor de una vieja limusina para cuidar a un senil profesor Charles Xavier (Patrick Stewart). Viven cerca de la frontera mexicana donde los X-Men ya no existen, y no ha nacido un mutante en más de 25 años. Sólo están ellos dos, y Caliban (que apareció antes en X-Men: Apocalypse) quien es como su mayordomo. 

El nuevo llamado a la aventura sucede cuando Logan conoce a Laura (Dafne Keen), una mutante de 11 años que es perseguida por una organización criminal que la quiere capturar. Esta misma organización se ha encargado experimentar y aniquilar mutantes. La película tiene unas leves referencias a Old Man Logan -quizás algunas similitudes- y respeta el origen de Laura/x-23. Es presentada con 11 años, a diferencia de la serie de TV y los cómics en que es una adolescente. Laura mantiene su personalidad, es fiera, letal y violenta, pero también posee sus traumas y su esencia de niña que desea que alguien la quiera.

Resumen: la película completa tiene momentos graciosos, harta sangre, mucho dolor y lágrimas.

Sin embargo, explora el mensaje de dar un tiempo para vivir y cuidar de la familia. Ves el deterioro de tus antepasados, tu propio desgaste junto a una visión quizás hasta melancólica o pesimista de la vida, y la luz de esperanza que llega con las nuevas generaciones. Ahí viene la lucha y sacrificio por ese mundo mejor. Una frase que miles nos decimos cuando peleamos por nuestros derechos, que pese a que no alcancemos a tenerlos esperamos que las generaciones del futuro si puedan. Que no deban pelear por ello, que vivan en un mundo mejor. 

Esa es la vida, y es el mensaje de Logan. Parte de, porque no quiero spoilear a nadie. Sin embargo, en esta película marcan un antes y un después en lo que he visto de películas de acción de capas, superpoderes y spandex. Ya sabemos que se equivocaron con X-Men The Last Stand y con Wolverine Origins. Pero esos han sido sus dos grandes errores que fueron eliminados con el parche que significó Days of Future Past. Antes de eso, la historia de los X-Men es larga y por ende siempre han estado primero. Su trayectoria va de ensayo y error, pero finalmente, de eso se trata todo. Como bien cito de la segunda temporada de Mr. Robot: “No se trata de levantarnos. Se trata de tropezarnos, tropezarnos hacia la dirección correcta”. 

Se tropezaron muchas veces, unas caídas imperdonables y otras que dieron atisbo de lo que podrían llegar ser. Arreglaron algunas historias, arruinaron otras, viajaron al pasado, jugaron con la categoría R y ahora aventuran con nuevos personajes. Van en un proceso de aprendizaje, una vía de riesgos como lo es la vida y el mismo cine. Eso hace que las películas de X-Men en general, vayan por algo más. Que leguen algo más.

Mensaje importante.

Tienen profundidad en historias, sentimientos que se reflejan en sus acciones y miradas. Y si le quitas el factor de sus mutaciones, representan literalmente a todos los que somos outsiders. Así logras identificarte y empatizar.

Ahora nos despedimos de Logan, y de la historia de los hijos del átomo a través de sus ojos. Marcó la X, la que señala la diferencia que tienen ellos de los otros. Temidos, odiados y no reconocidos, pero siempre van un paso más adelante que el resto. La X queda grabada para el futuro porque con ella se multiplica y ahora, hay historias con otros mutantes para contar.

Próximamente se viene el comentario de Logan con spoilers.