Organizada por Biblionet y Loba Ediciones, el sábado 10 de diciembre se realizó en el salón Juvenil de la Biblioteca de Santiago el evento Leer y Escribir Literatura de Fantasía: Entrando en el reino peligroso. A eso del mediodía, las actividades comenzaron con la llegada de varios escritores chilenos de novelas fantásticas que acompañaron a los jóvenes asistentes amantes del género.

La primera charla fue protagonizada por Emilio Araya Burgos, autor de Schemetterlinge (Mariposa), y Paula Rivera Donoso quien escribió la novela La niña que salió en busca del mar.

Este último cuenta la historia de Adriana, una niña que vive en una ciudad costera y su mejor amigo es el mar (donde puede interactuar con la protagonista). Un día, sus padres deciden mudarse a la capital para mejorar su situación de vida haciendo que Adriana tenga que dejar a su querido amigo. Según la misma sinopsis, “arrastrada al principio por la tristeza y la nostalgia, la niña irá descubriendo el verdadero valor de la amistad y un secreto familiar que podría cambiar para siempre su propio destino”.

Paula Rivera cuenta que su historia nació como un viaje de sí misma junto con el viaje del personaje de Adriana, su protagonista. “Mi personaje femenino es bien curioso, es como Alicia (de Alicia en el País de las Maravillas). Adriana salió tratada como una niña bastante aguda y observadora para su edad. Bastante nostálgica”.

La jornada continúo escribiendo mini historias de fantasía desde la posición de los jóvenes asistentes, donde liderados por Joseph Michael Brennan, autor de Las cenizas del juramento, y El príncipe de los cuatro vientos, acompañado de su amigo Alejandro S. D’Alessandri, autor de Crónicas de Equilas, guiaron un pequeño taller.

Alejandro S. D’Alessandri comenzó la charla con la pregunta abierta de qué nos llamaba la atención al leer un libro o ver una película de fantasía, llegando a la respuesta de que lo que se busca es descubrir un mundo nuevo y participar en la historia de un protagonista en la que todos en alguna medida nos podemos sentir identificados, compartiendo el viaje del héroe.

D’Alessandri comenzó la charla diciendo que no hay nada escrito en piedra, y que todo escritor toma referencias de otras historias o experiencias que le sirvan para después agregarlas a sus propias creaciones.

Por su parte, Joseph Michael Brennan contó que después de leer el Señor de los Anillos decidió escribir su primera novela de fantasía. “Pero era igual al Señor de los Anillos, y era inevitable que así fuera. En la literatura de fantasía se da un equilibrio entre dos cosas: el equilibrio de lo familiar que es un eco de lo que se produce porque hay cosas que tenemos que encontrar o quedamos decepcionados como lectores de fantasía y un componente de novedad.”

“La razón por la que quise escribir fantasía -y me salió un Señor de los Anillos con unos hobbits un poco más altos, una espada en vez de un anillo- es porque uno quiere seguir habitando ese mundo. Uno quiere seguir dando vuelta en la Tierra Media. Uno quiere seguir ampliando ese mundo, seguir ahí. Que no te echen”, declaró Brennan. Ambos autores relataron luego sus procesos de cómo llegaron a imaginar, crear y escribir sus novelas que ahora se encuentran en ventas.

Otro taller que se realizó fue la creación de dibujos de narrativa fantástica guiadas por la ilustradora y diseñadora Angela González, junto a José Luis Flores, autor de Calíope: agente de Nunca Jamás, quién además participó en el desarrollo del juego Mitos y Leyendas. Los ganadores de cada taller se llevaron diversas copias de los libros de los escritores invitados.

La jornada finalizó analizando los mapas de las novelas fantásticas como El señor de los Anillos, Canción de Hielo y Fuego, Las Crónicas de Narnia, entre otras con el investigador de CiEL Chile y la autora de Maleficio: el brujo y su sombra, Claudia Andrade Ecchio. Recalcando la importancia de la creación de mapas geográficos de diversos mundos fantásticos, pues ayudan a guiar la imaginación al momento de la lectura.